Dijiste que te quedarías, que no había motivo para marcharte, que este era tu lugar para vivir toda la vida, que la ultima estación estaba preparada para recibirte… Que el ocaso nos alcanzaría tomados de la mano y que tu vientre crecería dándome el fruto que tantas noches busque en mis poesías… Y te fuiste… Yo escuche cuando lo decías… Dijiste que el mundo era tuyo y mío…que conquistaríamos el infinito y que nadie jamás me haría sentir sed de amor en mi vida…. Escuche y tengo testigos de eso… Y ahora mi vista se nubla de dolor y soledad… Dijiste que nuestro amor seria único, que navegaríamos por los cimientos del horizonte en una humilde barcaza, desnudos para siempre… Que los mares soportarían nuestras locuras y que al abrigo de tus senos, encontraría suficiente garantía de tus palabras… Yo presentí que era cierto, demasiado, cuando lo decías… Me envolviste entre tus manos con suaves caricias que incentivaban mi deseo y mi lujuria… Y escuche cuando decías y repe...